El próximo día 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer.
Os comparto este poema dedicado a todas las niñas que sueñan, imaginan y crecen cada día.
El cambio de niña a mujer no es un cambio brusco, sino un proceso lleno de sueños, aprendizajes y experiencias. La verdadera grandeza es vivir en libertad, valentía y dignidad.
Ama, ríe, juega, siente.
Es alegre, lista y fuerte,
pinta el mundo con sonrisas.
Podrá ser lo que ella quiera,
todo lo que ahora imagina:
madre, maestra, inventora,
escritora o bailarina.
Será libre y soñadora.
Independiente y valiente
podrá conquistar la luna,
será una mujer corriente.

¡Ojalá sea como tu bello poema, para todas las mujeres del mundo!
ResponderEliminarAferradetes, Marisa.
Ojalá acabe siendo así, mucho de está consiguiendo pero tiene que reflejarse también en iguales salarios y que desaparezcan los techos de cristal....
ResponderEliminarBesos y agradecida porque desde pequeñas y pequeños deben acostumbrarse a que son iguales
Lo importante es poder elegir. Un beso
ResponderEliminarA veces olvidamos que crecer es un proceso lento, lleno de pasos pequeños y de sueños que van tomando forma con el tiempo. Ojalá como sociedad sepamos cuidar ese camino para que ninguna niña tenga que renunciar antes de tiempo a lo que imagina. Un abrazo. Lo bonito del poema es que así vive una ñina feliz.
ResponderEliminarEsa mujer corriente, es la mujer de toda la vida, madre, maestra, inventora, bailarina, valiente y soñadora.
ResponderEliminarPrecioso tu poema, Marisa.
Besitos.
Que bonita, que educadora y cuanta esperanza. Un abrazo
ResponderEliminarLindo poema aqui partilhas, amiga Marisa.
ResponderEliminarQue nunca ninguém deixe de sonhar. Especialmente as crianças.
O sonho comanda a vida.
Gostei bastante.
Votos de um feliz fim de semana.
Beijinhos!
Mário Margaride
http://poesiaaquiesta.blogspot.com
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