jueves, 12 de marzo de 2026

¡YA ESTOY AQUÍ!

  Recordé la explosión de emociones y la alegría que sentimos las madres al tener por fin a nuestros bebés en brazos. 
¿Pero habéis pensado alguna vez 
 qué sentirá el niño al nacer?

Espero que os guste.
Un beso con achuchón.
Imagen tomada de internet

Imagen tomada de internet

¿Llegó el momento mamá?
Por aquí está todo oscuro,
pero me encuentro muy bien
calentito y muy seguro.

Quiero que me abraces fuerte
me calma sentir tu arrullo,
pero nacer me da miedo
pues no conozco el futuro.

Quiero ver a mi papá
conocer a mi hermanito.
¿Llegó el momento mamá?
¡Otra vez me ha entrado hipo!

Me empujas con mucha fuerza,
¿me quieres echar de aquí?
No me dejes solo ahora,
¡no me dejes solo allí!

Mamá, no escucho tu voz,
de repente siento frío,
se desmorona mi mundo,
me encuentro triste y vacío.

No me dejes, tengo miedo,
¿Mamita, sigues ahí?
Qué doloroso resulta.
¿Te duele también a ti?

¡Mamita, te quiero tanto!
¿Las lágrimas son por mí?
Ya no tengo miedo alguno,
aunque lloro soy feliz.

¡Mamá te veo radiante!
¿Esa sonrisa es por mí?
Al fin estoy en tus brazos
Mamita, ¡ya estoy aquí!

Cuento registrado en el Registro de la Propiedad intelectual 2016

Quiero dar las gracias a Celia por su colaboración con su opinión en el blog.

Celia García Llorente
Pedagoga y psicóloga colegiada nº CL 4836

¿Cuándo se empieza a ser madre? ¿En qué momento deja la mujer de ser tan sólo “ella” para convertirte en mucho más?

En mi opinión, lo que una mujer cree que será convertirse en madre dista, en mayor o menor medida, de la realidad posterior. Lo que imagina durante los meses previos será, cuanto menos, distinto y, por lo general, superará sus expectativas.

Es durante el embarazo cuando se producen en la mujer numerosos cambios: personales, sociales, familiares…que van preparando a la futura madre para su nuevo y maravilloso rol.

A lo largo de esos meses ella se imagina cómo será su nueva situación, escucha atentamente las experiencias y opiniones de otras madres, lee y se informa sobre la maternidad…Fantasea tanto con la identidad de su futuro bebé como con la que ella misma tendrá en su nuevo rol como madre. Pero lo que probablemente aún no sepa es que la maternidad es una crisis, un hecho de gran trascendencia, un cambio vital que pondrá su mundo patas arriba de la mejor manera posible.

Dejará de ser tan sólo “ella” para ser mucho más. Se convertirá en apoyo, almohada, refugio, abrazo, modelo a seguir, primer amor…

La evolución emocional del embarazo llega a su punto final con el parto el cuál la mujer recordará siempre. Cuando recibes por primera vez a tu bebé sobre tu cuerpo, los nervios propios de la situación y la incertidumbre hacen que no seas del todo consciente de que ese momento jamás lo olvidarás y que por muy doloroso que haya podido resultar, por poco idílico que sea estar rodeado del personal del hospital, máquinas y artilugios sanitarios…volverías a ese instante siempre que pudieras.

En ese momento, cuando el bebé nace, se produce también el nacimiento de una madre. De este proceso habla Stern añadiendo que, aunque se trata de un proceso secuencial durante nueve meses, se completa tras el nacimiento del bebé y continúa durante toda la vida.

Personalmente, una vez habiendo sido madre ya y a pocos meses de serlo de nuevo, siento una explosión de sentimientos. Por un lado, incredulidad ¿de verdad podré querer tanto a alguien como quiero ya a mi hija? Y por otro lado ilusión porque sé que sí, que eso será posible y que, de nuevo, mis expectativas se verán superadas por mis pensamientos y fantasías actuales.

Retomando la pregunta con la que empecé este texto, por lo tanto, ¿Cuándo se empieza a ser madre? En mi opinión, esto ocurre la primera vez que una mujer piensa en su futuro bebé. Eso, dependiendo de cada caso, puede ocurrir, bien cuando le ve por primera vez y es consciente de tener que cuidar de otro ser humano o bien desde el momento en que lo desea con mucha fuerza y descubre su deseo de ser madre. Tan sólo el pensamiento de imaginarse como tal y desearlo ya hace de ella otra mujer.

Celia García Llorente
Pedagoga y psicóloga colegiada nº CL 4836

 

63 comentarios:

  1. ¡Qué bonito y qué tierno! Se me han puesto los pelos de punta al leerlo. Es tan emocionante ser madre. Es lo más grande que puede experimentarse en la vida. Felicidades por ese nuevo miembro en la familia y bienvenida de nuevo al blog. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tus palabras y por tu felicitación Rita.
      Un abrazo muy fuerte

      Eliminar
    2. Según la neurociencia de la consciencia, parece ser que tanto el nacimiento como la muerte tienen experiencias muy parecidas.
      Momentos antes del alumbramiento, el bebé debe experimentar emociones de terror, soledad, incertidumbre..., una vez nacido el reencuentro con la madre, seguridad, paz e inmenso amor. El bebé hasta los 12 meses+/- no adquiere consciencia del yo, tan solo hay consciencia de incertidumbre, soledad, miedo...
      En la muerte, se libera un neurotransmisor DMT (dimetiltrictamina), la droga más potente conocida, que permite pasar del miedo, la incertidumbre, el sufrimiento...., a un túnel luminoso con el encuentro con alguna divinidad, según cultura, con familiares fallecidos y sobre todo una gran paz y amor.

      Eliminar
  2. ¡Felicidades por el nacimiento, Marisa! El poema es precioso.
    ¡Qué tengas una feliz semana.
    Biquiños.

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué lindo poema Marisa, para un momento tan maravilloso! Y lo has escrito desde el sentir de ese pequeño y calentito ser, que esperamos con ansias tener entre nuestros brazos.¡Cuánta emoción! ¡Felicidades por el nacimiento a sus padres, a ti y a toda la familia!
    ¡Abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por la felicitación y tu comentario Sara.
      Un abrazo muy fuerte.

      Eliminar
  4. Extraordinario momento el que describes en tu precioso poema. Como afloran los sentimiento en el momento del parto. Enhorabuena y un besote muy fuerte para todos!

    ResponderEliminar
  5. ¡Precioso poema! Imposible no emocionarse, gracias por traerme el recuerdo de ese momento único.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Me encanta Marisa, que bonito poema lleno de sensibilidad. Enhorabuena. Un beso con achuchón. Ana

    ResponderEliminar
  7. Me encanta el poema y el artículo, en el cual hablais de lo bonito de ser madre aun con las dificultades del momento del parto y que cambia la vida por completo.
    Muy bien explicado todo y muy bonito lo que decis.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya gustado el poema, y el interesante artículo de Celia.
      ¡Muchas gracias, Carlos!

      Eliminar
  8. Estupendo y tierno poema, Marisa, y genial artículo, Celia. Un maravilloso conjunto de sensaciones.

    ResponderEliminar
  9. Hola Marisa. Hace tiempo que no me emocionaba tanto al leer una poesía como me ha pasado con Ya estoy aquí. Nunca nos ponemos en el lugar del bebé como has hecho tú. La verdad es que debe de ser muy duro el momento de nacer. Se me han saltado las lágrimas.
    Con esta poesía has pasado al lugar en donde tengo a mis grandes poetisas- Enhorabuena Marisa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo sí me he emocionado al leer tus palabras. Qué bonito lo que me dices.
      Muchas gracias, Conchita.
      Un beso con achuchón.

      Eliminar
  10. tres partos, los tres distintos pero los tres los recuerdo paso a paso...aunque si, el primero tiene un tinte especial, claro, antes tuve que hacer tratamiento para poder quedar embarazada y eso te produce más preguntas sobre uno mismo, y más lagrimas, recuerdo haber llorado desde el anuncio. sinceramente esa poesía me recordó todos esos momentos, y lo feliz que fui al escuchar la palabra mamá. gracias por tan linda poesía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por contarme algo tan personal. Me alegra mucho que lograras tu sueño de ser madre. Como bien dices, cada parto es diferente, y todos vienen acompañados de emociones inolvidables.
      Un beso con achuchón para tus tres pequeños y un abrazo enorme para ti

      Eliminar
  11. Es precioso y muy original!!!me encanta!!

    ResponderEliminar
  12. Enhorabuena Marisa! Una bonita poesía!😊

    ResponderEliminar
  13. ¡Qué bonito Marisa!
    No lo has podido describir mejor, me encanta ☺️☺️☺️

    ResponderEliminar
  14. Romántica forma de enfocar un momento traumático para el bebé. Gracias, Maestra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario😊
      Un saludo

      Eliminar
    2. Que original Marisa, describirlo desde el punto de vista del bebé, me encanta.
      El artículo de Celia muy tierno y totalmente de acuerdo😍

      Eliminar
    3. Me alegra un montón que te guste y te parezca original.
      Muchas gracias por el comentario, Anónimo.
      Un saludo.

      Eliminar
  15. No sabemos que siente el bebe, pero recorrer un camino tan largo sin conocer el destino ni saber el motivo tiene que asustar. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy segura de ello.
      Gracias por tu visita, Ester.
      Abrazos de vuelta y feliz día.

      Eliminar
  16. Yo no soy padre, ni recuerdo, obviamente, lo que fue ser niño, pero tengo la experiencia vívida, intensa, de nacer a otra realidad, de crecer espiritualmente y verme por momentos desprotegido, cuando lo que está sucediendo es un parto nuevo.... Así me lo has representado a la perfección, Marisa, haciéndome sentir por instantes como un bebé que a punto está de ver cara a cara a su Madre. Gracias. (Héctor Aún).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo había pensado así, pero como tú dices puede ser también una representación a otra realidad, como una experiencia de fe. Me alegra mucho que te guste,
      Siempre agradecida por tus reflexivos comentarios.
      Un abrazo, Héctor.

      Eliminar
  17. ¡Uf! no lo sabemos, pero la madre en medio de dolores experimenta lo más extraordinario al notar el nacer de su hijo.
    Una romántica manera del expresar el nacimiento.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un parto siempre es doloroso y a la vez gratificante. Para mí, no hay nada más emocionante que ser madre y abuela.
      Muchas gracias por tu visita y comentario.
      Besos, Mari Carmen.

      Eliminar
  18. Sublime el momento de llegar al mundo. Me encantó!! Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bien, Gil Me alegra mucho que te guste tanto.
      Un abrazo y muchas gracias, amigo.

      Eliminar
  19. Que hermoso poema Marisa. Una belleza y la vida que nace parece ver ese momento. Me encantó.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué ilusión que te guste, mariarosa.
      Muchas gracias por tu visita.
      Un abrazo de vuelta.

      Eliminar
  20. La nascita di un bambino è il più grande miracolo del mondo!

    ResponderEliminar
  21. Muy emocionante tu exposición y la gran acogida que ha tenido en tu público sobre un acto trascendental. Te felicito.
    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Sara.
      Claramente es un hecho trascendental.
      Un abrazo grande de vuelta.

      Eliminar
  22. De que modo tan bello nos brindas una mirada acerca de este momento tan especial, tanto para la madre como para el niño que nace a la luz... Precioso, amiga.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un momento crucial para la madre y para el bebe que nace. Eso es un hecho.
      Muchas gracias por tu comentario, Ildefonso.
      Un abrazo grande de vuelta.

      Eliminar
  23. Que poema lindo... a ligação forte entre o bebé e a Mãe em todos os momentos....
    Adorei...
    Beijos e abraços
    Marta

    ResponderEliminar
  24. No hay experiencia más mágica que tener un hijo. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo. Tan natural y tan MILAGROSO a la vez..
      Gracias, Susana.
      Un beso.

      Eliminar
  25. El momento más hermoso de la vida.

    Besos.

    ResponderEliminar
  26. Bueno, yo lo viví cinco veces acompañando a mi esposa en el nacimiento de nuestros hijos. Es un momento impresionante ver a una madre así. Yo lo vivía con mucha emoción y, cuando el niño nace, es casi como si la madre también te lo presentara a ti. Pero ese instante de intimidad entre madre e hijo es difícil de explicar con palabras. Me ha gustado mucho esa mirada del recién nacido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antes no dejaban a los padres estar presente en los nacimientos de los hijos. Gracias que ahora eso ha cambiado. Has tenido mucha suerte, Ángelo
      Muchas gracias por contarnos tu experiencia.
      Un abrazo muy fuerte.

      Eliminar
  27. Conmovedor y tierno poema, Marisa, y también muy interesante el aporte de Celia García Llorente, un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu visita y comentario. Genial que te guste.
      Un beso y feliz día., maria cristina.

      Eliminar
  28. Hola, Marisa. Siempre que leo en tu blog, me emociono. Hay tanta ternura y sensibilidad en tus bellos escritos. Recuerdo esa emoción al nacer mis hijos (emoción que he vivido dos veces, je). Y esas preguntas interiores que te planteas porque sólo quieres sentir su felicidad por estar en tus brazos igual que tú sientes esa alegría inmensa por sentir sus tiernos latidos...
    Todo lo que transmites es hermoso, realmente pacífico en este mundo tan poco acostumbrado a la paz...
    Abrazo.
    Hasta pronto. 🌹

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bonito todo lo que me dices. Tu comentario es como una inyección de energía.
      Muchísimas gracias, Clarisa.
      Un beso con achuchón muy grande.

      Eliminar
  29. Terno, emocionante e maravilhoso poema.
    Abraços e um excelente fim de semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, María.
      Me alegra que te guste.
      Abraços e um excelente fim de semana


      Eliminar
  30. Marisa decirte que nunca había visto un relato tan poético de un parto y tan bonito a la vez.
    Y como dice Celia un hijo o hija cambia mucho la vida de una mujer. También merece mi felicitación.
    En los jardines de la Granja me pase toda mañana y deje algún rincón sin ver, por la tarde quería ver la Real Fabrica de Cristales pero no pude ya que estaba cerrada. A la ciudad de Segovia la debo unas visitas mas ya que según me comentaros en Cuellar se necesitan un mínimo de tres días y de momento solo he estado uno.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Tomás.
      Ver soplar el vidrio en la Real Fábrica de Cristales es visita obligada, tienes que volver, ja ja ja
      Segovia es una ciudad pequeña pero con muchísimo encanto. Yo soy una enamorada de mi ciudad; nuestro impresionante Acueducto romano, el Alcázar, un castillo de cuento, la Dama de las Catedrales, la Plaza de las Sirenas...tantos y tantos rincones y plazuelas. No te aburro más, ja, ja, ja
      Gracias también por tu comentario a mi poema.
      Un abrazo, Tomás.
      Aquí te recibiremos con los brazos abiertos.

      Eliminar